Hacemos la compra, llegamos a casa y colocamos frutas y verduras donde encontramos espacio. Plátanos con manzanas, patatas junto a cebollas, tomates al lado de otras frutas…
Parece algo sin importancia, pero la forma en que agrupamos los alimentos puede influir bastante en cuánto tiempo se conservan.
Una de las razones es el etileno, un gas natural relacionado con la maduración. Algunas frutas lo producen en cantidades importantes y determinados vegetales son especialmente sensibles a él. Cuando los almacenamos juntos, podemos acelerar la maduración, el ablandamiento o el deterioro de los más sensibles.
No se trata de llenar la cocina de recipientes diferentes. Conocer unas cuantas combinaciones problemáticas es suficiente para organizar mucho mejor la compra.
¿Qué es el etileno y por qué importa?
El etileno es una hormona vegetal gaseosa que interviene en procesos como la maduración.
Un ejemplo muy fácil de entender son los plátanos. A medida que maduran aumenta su producción de etileno, y precisamente el etileno se utiliza comercialmente para conseguir una maduración uniforme de los plátanos.
Las manzanas también producen etileno, y su producción aumenta considerablemente con la temperatura y el grado de madurez.
Esto tiene una consecuencia práctica:
si queremos acelerar la maduración de una fruta, colocarla cerca de una productora de etileno puede ayudarnos; si queremos conservarla durante más tiempo, normalmente interesa hacer lo contrario.
Veamos los casos más útiles en casa.
1. Patatas y cebollas: mejor separadas
Es probablemente una de las parejas más habituales de nuestras cocinas.
Como ambas suelen guardarse fuera de la nevera, parece lógico ponerlas juntas en una cesta.
Sin embargo, es preferible almacenarlas por separado.
Las patatas necesitan un lugar oscuro y bien ventilado para evitar, entre otros problemas, que se vuelvan verdes. Las cebollas secas también necesitan ventilación y condiciones relativamente secas. UC Davis recomienda almacenar patatas y cebollas en zonas ventiladas de la despensa.
Además, el etileno puede favorecer la brotación de las cebollas y las patatas pueden absorber olores de otros productos.
Mejor solución: dos cestas o recipientes ventilados diferentes, preferiblemente separados entre sí.
2. Plátanos y fruta que quieres conservar varios días
El frutero lleno queda muy bonito, pero no siempre es la mejor opción para conservar la fruta.
Los plátanos producen etileno y, conforme avanzan en su maduración, esa producción aumenta.
Por eso, si tienes unos plátanos ya bastante maduros y al lado colocas otras frutas sensibles al etileno, puedes favorecer que estas evolucionen más rápidamente.
Si quieres conservarlas durante más tiempo, separa los plátanos maduros del resto del frutero.
3. Manzanas y verduras sensibles al etileno
Las manzanas son otro importante productor de etileno.
Algunas verduras presentan una sensibilidad elevada o moderada al etileno, entre ellas lechuga, pepino, berenjena, brócoli, coliflor, zanahoria y espinacas.
Por tanto, si vas a conservar manzanas durante bastante tiempo en el frigorífico, es buena idea no amontonarlas directamente con estas verduras.
Los cajones independientes de muchas neveras resultan especialmente útiles para esto.
4. Fruta muy madura y fruta que todavía quieres conservar
No hace falta memorizar qué cantidad de etileno produce cada fruta.
Hay una regla doméstica mucho más sencilla:
cuando una fruta está muy madura, sepárala de aquella que quieres conservar durante más tiempo.
Una pieza madura también puede tener golpes, zonas blandas o empezar a deteriorarse.
Aprovecha primero esas frutas y revisa periódicamente el frutero.
Una sola pieza deteriorada puede pasar inadvertida debajo de las demás durante días.
5. Manzanas y peras: depende de lo que quieras conseguir
Aquí no podemos decir simplemente que esté mal guardarlas juntas.
Las peras continúan madurando después de la cosecha y las manzanas producen etileno.
Si tienes peras demasiado verdes y quieres acelerar su maduración, tenerlas próximas a una fuente de etileno puede resultar útil.
Pero si las peras ya están en su punto y quieres que duren, es preferible separarlas de las manzanas y refrigerarlas cuando corresponda.
Esta es una diferencia importante: algunas combinaciones que reducen la conservación pueden utilizarse deliberadamente para acelerar la maduración.
6. Aguacates y plátanos: juntos solo si quieres que maduren antes
Es un truco muy conocido y tiene una explicación lógica.
Los aguacates se encuentran entre las frutas que pueden dejarse madurar primero a temperatura ambiente y refrigerarse posteriormente.
Por tanto:
Aguacate demasiado duro: puedes aprovechar la proximidad de frutas productoras de etileno para favorecer la maduración.
Aguacate ya maduro: sepáralo y pásalo al frigorífico si no vas a consumirlo inmediatamente.
El mismo principio puede aplicarse a otras frutas climatéricas.
7. Frutas productoras de etileno y verduras de hoja
Lechuga y otras verduras de hoja son especialmente delicadas.
La lechuga figura entre los productos más susceptibles al etileno, mientras que las espinacas presentan también sensibilidad.
Si las guardamos durante varios días, interesa mantenerlas alejadas de productores importantes de etileno.
Además, las verduras de hoja necesitan unas condiciones de conservación muy distintas de las frutas que solemos dejar madurando.
Una buena organización de los cajones de la nevera ayuda mucho: frutas por una parte y verduras delicadas por otra siempre que sea posible.
8. Fruta cortada y fruta entera
En este caso el motivo principal ya no es el etileno.
Una vez cortamos una fruta cambia completamente su conservación.
La fruta cortada debe guardarse refrigerada y protegida, mientras muchas frutas enteras pueden permanecer a temperatura ambiente.
UC Davis incluye expresamente la fruta cortada entre los alimentos que deben conservarse en el frigorífico.
Por tanto, medio melón, una manzana cortada o restos de fruta preparada no deberían volver simplemente al frutero junto a las piezas enteras.
¿Qué frutas y verduras deberían ir en la nevera?
Aquí también cometemos bastantes errores.
No todo dura más simplemente porque lo metamos en frío.
Como orientación práctica:
Directamente al frigorífico: frutos rojos, cerezas, uvas y, si queremos conservarlas más de unos días, manzanas.
Primero madurar fuera y después refrigerar: aguacates, kiwis, nectarinas, melocotones, peras y ciruelas.
Preferentemente a temperatura ambiente: plátanos, cítricos, mangos, piña y tomates enteros, entre otros. Las patatas, cebollas secas y ajos deben conservarse en una zona ventilada de la despensa.
Esto complementa muy bien lo que ya vimos en Cómo organizar la nevera correctamente para que los alimentos duren más.
Cómo organizar frutas y verduras después de hacer la compra
No necesitas convertirlo en una tarea complicada.
Cuando llegues del supermercado, puedes seguir una rutina muy sencilla:
1. Separa lo que necesita frigorífico de lo que debe permanecer fuera.
2. Revisa qué fruta ya está madura. Será la primera que deberías consumir.
3. Separa plátanos y otras frutas maduras si quieres retrasar la maduración del resto.
4. Guarda las verduras sensibles separadas de manzanas y otros productores de etileno cuando sea posible.
5. Mantén patatas, cebollas y ajos en lugares ventilados, pero no amontones patatas y cebollas en el mismo recipiente.
Y hay una última costumbre especialmente útil: revisa el frutero y los cajones de verduras antes de hacer una nueva compra.
Evitarás descubrir una semana después esa pieza que quedó escondida debajo de todas las demás.
Además de organizar correctamente los alimentos, mantener limpia la nevera y las superficies donde almacenamos la comida ayuda a conservar una cocina en buenas condiciones. Para estas tareas puedes encontrar diferentes productos de limpieza y droguería en Ecomerplus.
Tabla rápida: ¿qué alimentos conviene separar?
Alimentos | ¿Juntos? | Mejor separados cuando… | Motivo principal |
|---|---|---|---|
Patatas + cebollas | Mejor no | Siempre que sea posible | Conservación, brotación y olores |
Plátanos + otras frutas | Depende | Queremos retrasar su maduración | Etileno |
Manzanas + verduras sensibles | Mejor no | Se almacenan varios días | Etileno |
Fruta muy madura + fruta menos madura | Mejor no | Queremos conservar la segunda | Acelera la maduración |
Manzanas + peras | Depende | Las peras ya están maduras | Etileno |
Plátanos + aguacates | Depende | El aguacate ya está maduro | Puede acelerar la maduración |
Manzanas + verduras de hoja | Mejor no | Conservación prolongada | Sensibilidad al etileno |
Fruta cortada + fruta entera | Separadas | Siempre | La cortada necesita refrigeración |
No siempre queremos evitar el etileno
Esta es quizá la parte más interesante.
El etileno no es algo malo que haya que eliminar de nuestra cocina. Es un proceso natural de las plantas.
Podemos incluso aprovecharlo.
Si has comprado aguacates o peras demasiado verdes y quieres que maduren antes, colocarlos próximos a frutas productoras de etileno puede ayudarnos.
Si, por el contrario, has comprado fruta para toda la semana y quieres que dure el máximo posible, separar las piezas maduras y los grandes productores de etileno puede ayudarte a ganar tiempo.
La clave no es separar todos los alimentos, sino saber cuándo interesa juntarlos y cuándo interesa mantenerlos apartados.
Conclusión
Organizar correctamente frutas y verduras puede parecer un detalle pequeño, pero ayuda a aprovechar mejor la compra y reducir alimentos que terminan en la basura.
Quédate con cuatro ideas fáciles:
patatas y cebollas, separadas; plátanos maduros, apartados si no quieres acelerar otras frutas; manzanas, lejos de verduras sensibles cuando vayan a almacenarse varios días; y fruta madura, consumirla primero.
No necesitas una nevera enorme ni recipientes especiales. Muchas veces basta con cambiar de sitio unos cuantos alimentos.
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