La fregona es uno de los utensilios más básicos del hogar… y, paradójicamente, uno de los peor utilizados. Elegir el tipo adecuado y saber cómo usarla correctamente puede marcar una gran diferencia en el resultado de la limpieza, el esfuerzo que realizas y la higiene real del suelo.
En este artículo te explicamos qué tipos de fregonas existen, para qué sirve cada una y cómo sacarles el máximo partido sin complicarte.
¿Qué es exactamente una fregona y por qué importa elegir bien?
La fregona no solo sirve para “pasar agua por el suelo”. Su función principal es:
Arrastrar suciedad fina que la escoba no recoge
Absorber líquidos y restos
Limpiar sin dañar el suelo
Mantener la higiene diaria del hogar
Usar una fregona inadecuada puede dejar residuos, marcas, exceso de humedad o incluso deteriorar ciertos suelos.
Contar con el tipo adecuado —como los modelos de microfibra o recambios específicos que se usan hoy en muchos hogares— facilita una limpieza más eficaz y rápida.
Tipos de fregona y para qué sirve cada una
🧵 Fregona de microfibra
La más versátil y recomendada para uso diario
Atrapa polvo y suciedad sin necesidad de mucho detergente
Ideal para suelos de gres, porcelánico, vinilo y laminado
Se seca rápido y deja menos marcas
Cuándo usarla: limpieza habitual y mantenimiento del hogar.
Es el tipo más utilizado actualmente por su equilibrio entre eficacia y comodidad, como los recambios de microfibra que se encuentran fácilmente en tiendas online como ecomerplus.
🧶 Fregona de tiras (algodón o mezcla)
La clásica de toda la vida
Muy absorbente
Adecuada para limpiezas más intensas
Funciona bien en suelos rústicos o exteriores
Cuándo usarla: cocinas, terrazas o suelos muy sucios.
🧼 Fregona de microfibra reforzada o bicolor
Para suciedad más persistente
Combina fibras suaves y abrasivas
Mejora la eliminación de grasa o restos pegados
Cuándo usarla: limpiezas semanales o zonas de mucho uso.
Cómo usar la fregona correctamente (paso a paso)
1. No empapar en exceso
Uno de los errores más comunes es usar demasiada agua.
Un suelo demasiado mojado:
Tarda más en secar
Puede dejar marcas
Daña suelos delicados como el laminado
👉 La fregona debe estar húmeda, no chorreando.
2. Cambia el agua cuando se ensucie
Fregar con agua sucia solo redistribuye la suciedad.
Si el agua se vuelve oscura o turbia, cámbiala.
3. Movimiento en “S”, no en círculos
El movimiento en forma de “S”:
Arrastra mejor la suciedad
Evita volver a pasar por zonas ya limpias
4. Aclara bien después de cada uso
Tras fregar:
Aclara la fregona solo con agua
Escúrrela bien
Déjala secar al aire
Esto evita malos olores y prolonga su vida útil, especialmente en fregonas de microfibra o recambios intercambiables.
Cada cuánto conviene cambiar la fregona
Aunque se lave, la fregona no dura para siempre.
Uso frecuente → cambiar cada 2–3 meses
Uso ocasional → cada 4–6 meses
Si huele mal incluso limpia → cámbiala
Hoy en día es fácil encontrar recambios compatibles para distintos tipos de fregonas, lo que permite mantener la higiene sin tener que sustituir todo el sistema, algo habitual en catálogos amplios como el de ecomerplus.com.
Errores habituales al usar la fregona
Usar demasiada agua
No aclararla bien
Guardarla húmeda
Usar la misma para toda la casa (baño incluido)
No adaptarla al tipo de suelo
Pequeños cambios en estos hábitos mejoran mucho el resultado final.
Limpieza más fácil, casa más funcional
Elegir bien la fregona y usarla correctamente reduce esfuerzo, tiempo y productos, algo clave en un hogar funcional. No se trata de limpiar más, sino de limpiar mejor.
Con el tipo adecuado y una rutina sencilla, mantener los suelos limpios deja de ser una tarea pesada y pasa a formar parte del mantenimiento diario sin complicaciones.